jueves, 28 de julio de 2011

The time is now

Hoy charlaba con mis amigas de danza (sí, también hago danza, contemporánea, soy así de copada, qué se le va a hacer) y les contaba de mi nueva adquisición cibernética, EL BLOG. 
Por supuesto les conté los motivos de la creación, de mi estado de desconcierto total ante el inminente advenimiento de mis 25 años, la cuestión de madurar, etc, etc, cosas que leyendo el post de más abajo van a descifrar.
La cuestión es que mañana es el cumple de una de ellas, igual que yo, pasa el umbral de los preciados 24 y se sumerge en los 25 a partir de esta noche pasada la medianoche. Mientras charlábamos y tomábamos mates del "matermo" que usamos en el grupo (es como un termo con una bombilla y arriba le pones un poco de yerba, no es lo mejor pero es lo que hay) algunas de edad más avanzada, digamos unos 30 empezaron a increparme con el típico: "pero qué decís?! yo tengo 30 y estoy divina, cuándo cumplas 30 que vas a hacer?!". Otra dijo con cara de me fume uno antes de venir a danza: "es una cuestión de como una se sienta, esta en la cabeza". La más teórica del grupo empezó a balbucear (digo balbucear porque la mayoría de las veces no comprendo lo que dice porque habla exageradamente rápido y sin abrir la boca) rápidamente una historia sobre una nota en la que un amigo explicaba quienes eran los jóvenes y la comparación entre niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, lo que terminó en la misma conclusión de la que parecía fumada: "Depende de cada uno, entendés? si tenes 80 y te sentís joven, todo bien". La profesora, que en locura no se queda nada corta, gritó en la nota más aguda que encontró y de a poco fue bajando el registro: "Aaaayyy!!! pero María Luuuuz! pero de qué hablas?!, la edad no tiene nada que ver!, excepto cuando el cuerpo te avisa y querés hacer algo y no podés moverte, ahí sí te cayeron todos los años encima", a lo que la treitañera contestó: "Ga! te acabo de decir que me duele todo! qué querés decir que estoy vieja?!". Y a partir de ahí ya todas empezamos a hablar al mismo tiempo y a gritar más agudo para escucharnos, cosa que sucede el 100% de las veces que hablamos y, por supuesto, no pude sacar ninguna otra apreciación en limpio por un rato (demasiado prolongado para el gusto de mis tímpanos). 
Y cuando ya algunas empezaban a ponerse las zapatillas y yo estaba por pararme pensando firmemente que esta sería la primera vez que no me iba a fumar un pucho después de la clase, la cumpleañera me mira y me dice: "Yo, me dí cuenta que no queda otra, hay que hacerse grande ahora, a los 25".

La miré un segundo, me paré y me fui afuera a fumar un pucho pensando en cómo me acababa de cagar la vida con su comentario.

(Feliz cumple Ro)

martes, 26 de julio de 2011

Me contó un pajarito

Como si lo de ayer hubiera sido premonitorio, hoy, horas después del primer post del blog, veo en twitter lo siguiente: "¿A qué edad es anciana una mujer? ¿A los 22 o a los 23?."

(No estaba tan errada en crear este blog, evidentemente).

Pero lo peor fue una de las respuestas: "sos un zarpado. A los 25."

Dolor. Daga en el corazón. Indignación. Enojo. Más enojo. Más. Y después tuve que dejar de hacerme la loca e irme a trabajar con los hermosos quinceañeros. De lujo mi mañana.
A ver. Es un complot mundial o las personas (en este caso ambas de sexo masculino) son pelotudas?. Para sumarse a mi crisis y mi momento de total desconcierto en cuanto a mi condición de joven, aparece esto que lo único que hace es enloquecerme. Esto provoca que quiera descargar mi ira. Que quiera explotar y volarle la cabeza a ambos por ser tan realmente giles. Hubiera sido hace dos semanas, me la fumaba, hasta me hubiera reído seguramente. Pero hoy? Justo hoy?. 
El problema es que estas "descargas de ira" suelen darse contra la heladera: la abro y como todo lo que encuentro. No chiquita, calmate, vas a rodar, vas a aumentar 20 kilos y vas a salir a derrochar indignación, otra indignación pero indignación al fin, mientras contoneas esa figura que poco feliz te hace. Años y años de nutricionistas tirados a la basura porque cumplis un año más. (Y por dos boludos aburridos). No tiene sentido. NO TIENE SENTIDO.
Esto es lo que llamo AUTOTERAPIA. Lo hago a menudo, nunca hice terapia. Bah, una vez fui un mes a una psicóloga que me preguntaba por mi familia cuando en realidad yo quería que me dijera que hacer con el novio que tenía hacía 4 años y andábamos mal y la señora quería que le cuente que hacían mis hermanos y mis viejos. Fui dos o tres veces y concluí que era una real pelotuda y que no iba a poder solucionar mis problemas. Obvio, primero tenía que solucionar los suyos.
Decía de la autoterapia, es una "disciplina" que desarrolle después de tener muchas, muchas, todas amigas adictas y completamente dependientes de sus terapeutas. Era gracioso. "Hoy lo llamé a Eduardo, no soportaba más, no sabía que hacer y lo llamé." Comentario de domingo por la tarde. No soportaba la idea de atarme a un alguien a quien tuviera que romperle las pelotas un domingo a la mañana porque estoy deprimida por la vida que me toca. Imaginate ahora, qué hago? Lo tendría que llamar a cada rato a ver si me pongo zapatillas o me pongo botas, si me pongo una pollera o todo bien con los jeans rotos y la calza abajo para el cumple de 8 del sobrino de mi novio. No. Definitivamente no puedo. 
Y así estoy, me hago autoterapia, escribo el blog, toco la guitarra, salgo a caminar con mi mamá y me compro dos pares de lentes de sol de oferta divinos y un colchón de dos plazas nuevo. 
Ya me siento mejor.
Ahora voy a descansar mejor al menos, ya que soy ANCIANA. Pelados no asumidos. Ya nos vamos a encontrar.


lunes, 25 de julio de 2011

Catarsis cibernética

En casi un mes cumplo 25 años. Sí, 25. El famoso "cuarto de vida". El gran "cuarto de siglo". Cuántas veces me reí y me burlé de mis amigos cuando estaban por cumplir los 25?. Miles.
Hace un tiempo que estoy tratando de descifrar si soy una "adulta" o una pendeja. Me acuerdo cuando, ahí sí posta, era una pendeja y estaba convencida, convencidísima, que a los 24 iba a estar casada, por tener un hijo o algo similar. Obviamente con un título en la mano (de alguna especialidad en medicina, tipo forense, me copaba) y con un trabajo.

(Suspenso)

Ok. NADA DE ESO ESTA PASANDO.

Vivo sola, con una perra, Bartola. Tengo novio, pero no estoy casada, ni cerca de estarlo y tampoco me muero porque suceda ahora. Mucho menos pienso en hijos. Estudié la poco famosa carrera en composición musical con orientación en música popular. Al lado de medicina, AL LADO. Y hace medio año que estoy a punto de "comprar los libros para la tesis" (Sí, claro). Tengo una banda de rock, sólo chicas. Ensayamos sólo 3 días antes de alguna fecha. Además soy ayudante de cátedra de dos materias en la universidad, lo que no está consiguiéndome un trabajo de no docente en una de las universidades nacionales con los mejores sueldos del país, por ende es muy de NERD. Y por último, lo más triste, (para mí, no es contra de los que realmente tienen la vocación) doy clases de música a "niños" de entre 14 y 17 años en un secundario. Tengo que soportar una horda de pendejas que no pueden más con sus hormonas, un grupo de incomprendidos metaleros y unos cuantos bananas en período de desarrollo que a veces pretenden "chamuyar" a la profe.
Leo todo esto y sólo se me ocurre una sola cosa: Estaba desquiciada a los 16 o mis papás me drogaban para que quisiera ser una señora a los 24?.