Me desperté sábado 8.30 de la mañana para ir a una reunión en la universidad. A ver, una reunión, un sábado a las 9 de la mañana en el campus de la universidad. Cuántas ganas puedo tener de ir ahí?. En fin, eso no es lo peor, me desperté, totalmente resignada a ir a dicha reunión, pero no me sentía muy bien, busqué el termómetro (la noche anterior me acosté sintiéndome mal y tenía 37.5, pero podía ser por andar de joda y tomando vino del pico de la botella). Me puse el termómetro, dentro de una de mis millones de obsesiones está la de esperar más de lo que te dicen que tenes que esperar "por las dudas". En el caso del termómetro cuando era chiquita mi mamá me hacía esperar 3 minutos, bueno ahora espero 4 o 5, luchando con la ansiedad obviamente, todo lo que haya que esperar me genera ansiedad. Pasaron los 4 minutos. El termómetro decía 38.5. Me sentía mal en serio. Otra actitud obsesiva, estoy destruida tirada en la cama, no doy mas, no doy mas y el termómetro dice 37 y ya fue, me acomodo, ya se me va a bajar la fiebre, total 37 no es nada etc, etc. Pero no, esta vez posta estaba con fiebre, así que mande un mensaje a la profe que me esperaba en la universidad diciéndole el dolor y la angustia que me causaba pero no tenía otra opción más que quedarme en cama. Me tomé algo para la fiebre, me quedé dormida.
Tipo 11 me desperté abrazada a Bartola que estaba durmiendo conmigo y recordé para mi alegría: "siii hoy vienen los chicos a filmar el corto!".
"Los chicos": ex cohabitantes o compañeros de departamento, mis amigos.
Maxi: el director, guionista y dueño de la idea del corto, madrynense, alto, rubio, ojos claros, filósofo no asumido, casi licenciado en producción de audiovisuales, importante consumidor de whisky;
Loco: el productor del corto, se imaginan con ese apodo, rulos, ojos saltones, de Suipacha, pero de muchos lugares más, en camino a la misma licenciatura que maxi, ciclista empedernido desde los últimos meses, bebedor de cerveza cual agua;
Gabi: sonidista del corto, cordobés de la docta, petizo, casi licenciado en composición con orientación en música popular (si, no soy la única en el planeta que estudia eso), rulitos, mas canas de las que debería, importante consumidor de diferentes alcoholes.
(Además de ellos están todos los demás del corto. Lo que hace más grave la cuestión y lo que llevaría a una caracterización un poco más "aspera" y a expresiones poco correctas políticamente.)
Mientras recordaba que esto sucedería y terminaba de despertarme en el peor de los estados: transpirada, despeinada, con dolor de cabeza, cuello, panza, piernas y cada cm de mi piel, suena el celular, Maxi diciendo que en una hora venían a casa, yo tenía que calentar las pizzas para que almuercen.
O sea, yo con fiebre, dolor corporal y el mal humor correspondiente a cualquier persona que se enferma un sábado, tenía que soportar al menos a 10 personas, de las cuales probablemente no conociera a la mitad. NO ES JUSTO, MALDITA VIDA.
Como soy una persona muy copada y buena onda, (espero se entienda el sarcasmo de la última frase) me levanté a calentarles la comida a mis amigos (y a los que no son amigos también, no me quedaba otra). Llegaron de a poco, algunos un poco alterados, otros más tranquilos, pero todos con una claridad intelectual sorprendente: ninguno me rompio las pelotas, ninguno preguntó a que se debía mi cara ni por qué estaba tan despeinada; no se si mi cara de orto era lo suficientemente clara o tienen superpoderes y podían leer mi mente.
Después de la comida no hay mucho para decir, me empecé a sentir mal, quedaron cosas por todos lados y yo no podía mantenerme parada así que decidí acostarme. (Y dejarles el quilombo a ellos, obvio). Estuve toda la tarde acostada mientras mi casa era sitiada y revuelta por mis amigos, tuve que esperar a que hicieran una pausa para tener derecho a ir al baño, llovieron vidrios porque no se qué explotó, llegué nuevamente a las 38.5 de fiebre y volví a automedicarme, hasta que más a la noche decidí escapar de la "Casa Tomada" y fui a refugiarme a los brazos acogedores de mis padres, quienes obviamente empezaron a molestarme con preguntas y a pelear entre ellos por cual era el mejor remedio para que me mejorara sin darme ninguno.
Cerca de la medianoche volví, sintiéndome mal otra vez y encontré que habían terminado, habían acomodado bastante y ya se iban.
Hoy es domingo, me levanté y no tenía más fiebre, nadie me rompió las bolas, nadie tomó mi casa y la dio vuelta, no hay un rodaje en la cocina, no hay un nene de 10 años dando vueltas por mi casa comiendo alfajores pepito y lo peor de todo, no me siento tan mal. HOY NO ME SIENTO MAL. Entienden lo que significa? Eh? Significa que el putisimo destino hace que me pierda el sábado (otro sábado), el único día que no tengo obligaciones, que hoy NO ME SIENTA TAN MAL y por lo tanto el lunes esté divina para ir a la maldita universidad, para ir el martes a soportar pequeños quinceañeros y así con el resto de la semana.
Soy una copada, una viva bárbara, la vida me sonríe y tengo mucha suerte. Me enfermo exclusivamente los sábados de todos los meses.
flip them the finger!
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